El fabricante de automóviles está atravesando una etapa de transformaciones significativas, que abarcan el lanzamiento de nuevos modelos y la implementación de recortes de costos en sus dos mercados clave, China y Alemania.
El lunes, la agencia de calificación global Moody’s redujo la calificación de Volkswagen en un nivel, pasando de A3 a Baa1, debido a los desafíos en el sector, problemas estructurales, la constante necesidad de inversión y la intensa competencia en China.
Moody’s explicó en un comunicado que “la rebaja a Baa1 refleja la reciente contracción del margen operativo y la generación de flujo de caja libre, con expectativas limitadas de una recuperación significativa en los próximos trimestres”.
A pesar de la rebaja, la calificación aún sitúa a la compañía tres niveles por encima del umbral de “basura”.
La semana pasada, Volkswagen anticipó otro año complicado, marcado por el aumento de ventas de vehículos eléctricos, la reducción de costos y la gestión de las tensiones comerciales, en medio de una feroz competencia con rivales más rápidos y económicos en China.
El fabricante de automóviles está atravesando transformaciones profundas, que incluyen el lanzamiento de nuevos modelos y recortes de costos en sus dos principales mercados, China y Alemania. Se espera que las ganancias en China disminuyan hasta 1.000 millones de euros (1.090 millones de dólares) en 2025.
Moody’s indicó en su comunicado que “si estas medidas se implementan con éxito, podrían respaldar una mejora en la rentabilidad para 2026/27”.