La noticia sobre la empresa planeando instalar una nueva fábrica de camiones en el país causó una decepción “extrema” en el UAW.
El sindicato United Auto Workers (UAW) expresó una profunda decepción ante la decisión del fabricante de camiones Volvo Group de inaugurar una nueva planta en México. La compañía argumenta que esta medida complementará su producción en Estados Unidos.
En una carta publicada el jueves, el sindicato mencionó que está examinando las obligaciones contractuales relacionadas con la producción de camiones en la planta de ensamblaje de Lehigh Valley Operations (LVO) en Pensilvania, así como las posibles implicaciones legales derivadas de la elección de Volvo de establecerse en México.
El anuncio de la nueva planta por parte de Volvo se realizó el jueves, y la compañía también comunicó que destinará 80 millones de dólares adicionales para futuras producciones en la planta de LVO, después de haber invertido 73 millones de dólares en los últimos cinco años.
“Esto es un golpe para todos nosotros”, comentó Tim Hertzog, presidente del sindicato UAW Local 677, agregando que la empresa informó al sindicato sobre los planes apenas 15 minutos antes del anuncio público.
Volvo no estuvo disponible de inmediato para hacer comentarios este viernes.
Toda la línea de camiones Mack clase 8 de Volvo se ensambla en la planta mencionada, que abarca casi 93,000 metros cuadrados, según información de la empresa.