La economista en jefe de BNP Paribas señala que las políticas proteccionistas del próximo presidente de Estados Unidos podrían impactar negativamente en las remesas, los ciclos industriales y el tipo de cambio de México.
Pamela Díaz Loubet, economista en jefe de BNP Paribas México, aseguró que la economía mexicana sería capaz de resistir los “golpes” que pudieran derivarse de las estrategias del presidente electo, Donald Trump, en contra de México.
La economista destacó que las políticas del presidente electo Donald Trump podrían impactar tres áreas clave: remesas, ciclos industriales y tipo de cambio. Sin embargo, también señaló que existen factores que podrían permitir que la economía mexicana mantenga su resiliencia ante tales desafíos.
En cuanto a las remesas, explicó que las políticas migratorias de Trump, particularmente las relacionadas con la deportación, podrían reducir el flujo de migrantes hacia Estados Unidos, lo que afectaría las remesas enviadas a México, las cuales alcanzaron los 43,027 millones de dólares hasta septiembre. “Una política migratoria que disminuya el número de migrantes en EE. UU. tendría un impacto negativo en la economía mexicana”, advirtió.
Sin embargo, la economista apuntó que la administración de Donald Trump podría llegar a un acuerdo con el gobierno de Claudia Sheinbaum, similar al que se alcanzó durante su primer mandato (2016-2020), lo que ayudaría a mitigar las deportaciones masivas.
Además, indicó que la patrulla fronteriza enfrenta limitaciones operativas, lo que podría evitar que las deportaciones alcancen niveles tan altos como para afectar de manera significativa el flujo de remesas.
“El flujo de migrantes hacia Estados Unidos ha aumentado, pero también se ha diversificado. Los sectores con mayor incremento de migrantes son más variados, lo que, al final del día, contribuye a que el envío de remesas se mantenga más contenido”, explicó.
Aunque las remesas no son generadas directamente por el gobierno ni por la industria mexicana, Pamela Díaz destacó que su flujo es un importante motor del consumo interno, uno de los pilares del Producto Interno Bruto (PIB) de México. Las remesas representan aproximadamente el 3.7% del PIB anual del país.
En cuanto a la industria, la economista mencionó que tanto el nearshoring como la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC) en 2026 podrían verse amenazados por las políticas comerciales restrictivas de Donald Trump. No obstante, señaló que las declaraciones del republicano podrían quedarse solo en promesas, dado que existen dos actas aprobadas en el Congreso de Estados Unidos que respaldan la relocalización de empresas en México y América del Norte, así como el acuerdo comercial. “Ya pasaron en el Congreso, ya hay fondos asignados, por lo que es poco probable que Trump pueda echarlas para atrás”, explicó.
Además, Díaz sugirió que una posible “nueva guerra comercial” entre China y Estados Unidos podría beneficiar a México, tal como ocurrió en años anteriores, cuando la administración Trump intensificó su confrontación con el comercio chino, lo que favoreció la relocalización de empresas a América del Norte.
En cuanto al TMEC, la economista señaló que el tratado será revisado en 2026 por las administraciones ejecutivas de los tres países de América del Norte.
Por último, Díaz afirmó que el tipo de cambio es uno de los canales más sensibles a los efectos de las elecciones en Estados Unidos, ya que cualquier cambio en las políticas económicas y comerciales del nuevo presidente podría impactar de manera significativa en la moneda mexicana.
Pamela Díaz Loubet destacó varios factores que podrían ayudar a respaldar al peso mexicano frente a posibles presiones externas, como las políticas de Donald Trump. Uno de estos factores es el financiamiento interno, que ha superado al financiamiento externo. Según datos del Banco de México, el 76% del financiamiento proviene de fuentes internas, mientras que solo el 24% es externo. “Este es uno de los elementos que podría generar resiliencia para la economía mexicana”, aseguró la economista.
Asimismo, indicó que la proporción de bienes importados en el consumo mexicano es relativamente baja, rondando el 10%, lo que podría ayudar a contener una posible depreciación del peso. Actualmente, el tipo de cambio se encuentra en un nivel de 20.44 pesos por dólar.
En cuanto a las previsiones económicas, Díaz estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) de México podría crecer un 1.2% en 2025, ya considerando los posibles impactos de las políticas del presidente republicano. También prevé una inflación de 3.7% para finales de 2025.
En relación con los efectos de las políticas comerciales de Trump, la economista señaló que no solo se verían afectadas las exportaciones mexicanas, sino que los precios de los productos podrían aumentar tanto en México como en Estados Unidos. “Con Donald Trump en la presidencia, el impacto sobre la inflación sería mucho más claro, también para Estados Unidos”, afirmó.
Explicó que las políticas proteccionistas de Trump, como la imposición de aranceles a productos mexicanos, podrían elevar los precios y afectar el poder adquisitivo de los consumidores. Si México respondiera con aranceles a productos estadounidenses, esto también podría incrementar el costo de los productos para los consumidores finales en ambos países.
“Estimamos una tasa de inflación que podría rondar el 3.7% anual a finales de 2025, con una tendencia al alza”, concluyó Díaz.
Según datos de Banco de México (Banxico), la inflación en México podría cerrar en 3.8% en 2025, un nivel ligeramente por encima del objetivo de inflación del banco central, que es de 3% con un margen de ±1 punto porcentual. Pamela Díaz Loubet, economista en jefe de BNP Paribas México, explicó que la inflación podría mantenerse dentro de un rango cercano a la meta, pero señaló que varios factores externos podrían alterar esta proyección.
La economista consideró “muy probable” que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) desacelere su ciclo de aumentos en las tasas de interés, que actualmente se encuentran en un rango de 4.50% a 4.75%. De concretarse esta previsión, agregó, podría haber un “choque” económico que interrumpa el proceso desinflacionario en Estados Unidos, lo cual tendría efectos directos sobre la inflación global.
“El choque cambiario también podría impactar en la inflación en México”, recordó Díaz, al señalar que una desaceleración de la política monetaria en Estados Unidos podría generar presiones sobre el tipo de cambio y, en consecuencia, sobre los precios en el país.
La inflación global, incluida la de México, inició una tendencia al alza en 2021, a raíz de la pandemia de COVID-19. Esta crisis sanitaria provocó una interrupción en las cadenas de suministro, lo que limitó la producción y redujo la oferta de productos y servicios en diversas industrias, lo que a su vez generó incrementos en los precios.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México la inflación repuntó en octubre, alcanzando una tasa anual de 4.76%, frente al 4.58% registrado en septiembre. Por otro lado, en Estados Unidos, la inflación registró una ligera disminución en septiembre, bajando al 2.4% anual desde un 2.5% en el mes anterior. La tasa de inflación de octubre en EE. UU. se publicará en los próximos días y se espera que continúe la tendencia a la baja, aunque los expertos siguen monitoreando los posibles efectos de la política monetaria de la Fed.
