Ante el comienzo de las campañas electorales, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) ha señalado que la violencia representa una amenaza para “la estabilidad democrática”. Insta a las autoridades estatales y federales a garantizar la seguridad del proceso electoral.
En un comunicado público, la CEM advierte sobre los riesgos que la violencia criminal representa para la estabilidad democrática y la libertad ciudadana. Hace un llamado a confiar en la fortaleza de las instituciones electorales y en la integridad de todos los candidatos para evitar estos peligros.
Los líderes de la Iglesia Católica expresaron su pesar por los recientes asesinatos de candidatos, enfatizando la necesidad de asegurar la protección y fomentar un entorno pacífico para prevenir agresiones y ataques con motivaciones electorales.
“Es imprescindible que las autoridades encargadas de la seguridad ciudadana, así como las fuerzas del orden como la Sedena, Guardia Nacional y Semar, tanto a nivel estatal como nacional, aseguren la protección y promuevan un clima de paz.”
El Episcopado añadió que el escenario más preocupante y que debe evitarse a toda costa es aquel en el que el crimen organizado y otros grupos delictivos interfieran en el proceso electoral, independientemente del lugar o momento.
“La combinación de democracia electoral con la delincuencia es totalmente inaceptable, constituye un síntoma de corrupción extremadamente deplorable que debe ser evitado enérgicamente”, afirmó.
En este contexto, instó a los candidatos a aceptar los resultados finales el próximo 2 de junio, con el fin de evitar conflictos postelectorales que sean “innecesarios y costosos”.
