Opinión

La distancia entre el México que tenemos y el que queremos: Una cuestión de recursos

Dr. Jorge A. Charles Coll

Autor: Dr. Jorge A. Charles Coll

Es Doctor en Economía, Consultor en AEConsulting, Máster en Economía Internacional y Desarrollo Económico por la Escuela Superior de Economía de Berlín, Alemania (Hochschule fur Technik und Wirtschaft (FHTW), Licenciado en Administración de Empresas Universidad Autónoma de Tamaulipas (Premio al mérito académico).

Director Ejecutivo del Observatorio Ciudadano de Tampico, Madero y Altamira A.C. desde su creación en 2014, integrante fundador de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia de Tampico, Madero y Altamira desde 2015 y asesor e integrante del Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas y las 20 cámaras empresariales que lo conforman, desde 2011.

.

A medida que nos aproximamos a la jornada electoral más significativa en la historia de México, donde se decidirá a quien será la nueva titular del poder ejecutivo y se renovarán cerca de 20 mil puestos en la administración pública, nos inundarán promesas y propuestas de los candidatos.

Es evidente para todos que, aunque México posee un gran potencial, hay una brecha significativa entre el país que tenemos y el que podríamos tener, marcada por desafíos como la inseguridad, la impunidad, la pobreza, la desigualdad y la corrupción. Esto, junto a la necesidad de más hospitales, escuelas, empleos, servicios públicos de calidad, infraestructura y seguridad, resalta nuestras carencias.

Podría pensarse que la distancia entre el México actual y el ideal se debe a la falta de ideas o a la falta de voluntad de los gobernantes, lo que nos lleva a creer que las propuestas actuales son factibles sin considerar las limitaciones económicas.

Reflexionemos: ¿Por qué no establecer 1,000 hospitales públicos y contratar a 200,000 médicos? ¿Por qué no edificar 10 nuevos aeropuertos en las ciudades principales? ¿Por qué no desarrollar una red ferroviaria de transporte público que abarque el país? ¿Por qué no ofrecer a los policías en México un salario de 100,000 pesos mensuales? ¿O reducir la edad de jubilación a 50 años con una pensión de 100,000 pesos para todos los ciudadanos?

La respuesta es simple: no podemos porque no tenemos el dinero para hacerlo.

El financiamiento de los servicios públicos depende de los ingresos fiscales. El presupuesto de egresos para 2024 asciende a 9 billones de pesos, de los cuales 7.3 billones provienen de la recaudación fiscal, y el resto se cubre con deuda, que este año alcanzará el 4.9% del PIB, incrementando la deuda pública al 48.8% del PIB.

Con una recaudación que constituye solo el 21.3% del PIB, México se sitúa como el país de la OCDE con la menor recaudación, considerablemente menor que el promedio de la OCDE y muy por debajo del 46.6% de Dinamarca. Comparándonos con naciones de América Latina, países como Brasil, Argentina y Uruguay recaudan mucho más que México.

Lo anterior demuestra que, aunque 9 billones de pesos suenen impresionantes, en la práctica es insuficiente para las obligaciones básicas de un país tan grande y complejo como México, obligando a destinar la mayor parte del presupuesto al gasto corriente y dejando poco margen para inversión en infraestructura.

Para asignar presupuestos mayores a proyectos de inversión, como infraestructura, necesitaríamos disminuir el gasto corriente. Esto implicaría recortes en otras áreas del gasto público.

Debemos tener claro que la distancia entre el país que tenemos y el que quisiéramos tener, equivale a la distancia entre el presupuesto de 21.3% del PIB que tenemos y el 46.6% que maneja un país como Dinamarca. Es cuestión de recursos.

Entonces, ¿por qué nuestras cifras de recaudación son tan bajas? ¿Y qué necesitamos cambiar para incrementarlas?

La raíz de nuestra débil recaudación fiscal se encuentra en la alta informalidad económica, que representa casi el 53.6% de nuestra economía, alcanzando incluso más del 80% en estados como Oaxaca y Chiapas. Se trata de un problema estructural de carácter histórico para nuestro país.

Resolver este desafío incrementaría significativamente la recaudación fiscal y le daría al estado mexicano de una mayor capacidad financiera para cumplir con sus obligaciones y realizar acciones que promuevan el desarrollo y la prosperidad.

Por otra parte, los impuestos provienen de la riqueza generada por las actividades económica. Para aumentar la recaudación fiscal, es esencial generar las condiciones para detonar el crecimiento económico sostenido. Un crecimiento anual del 3% duplicaría el PIB y el ingreso promedio de los mexicanos en apenas 24 años.

Es importante ser críticos con las promesas políticas, ya que la capacidad de maniobra financiera del estado México es muy limitada. Es muy importante conocer la raíz de los problemas que enfrentamos, para poder empezar a trazar una ruta clara para resolverlos.

Related posts

2 Sueños – Ideas

4C News Digital

Vas a votar o te vale

4C News Digital

María Fernanda Hernández Luna: Periodista deportivo

4C News Digital

Gobierno desenmascara al Panismo

4C News Digital

Mamá sobrevivió a un positivo de cáncer

Patricia Azuara

¿Quién es el diputado faltista?

4C News Digital